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martes, 22 de marzo de 2016

CELIDONIA, EL ANTI-TUMORAL QUE LA NATURALEZA NOS OFRECE

Una hierba común que como tantas otras no es realmente apreciada como debiera serlo. La celidonia es una auténtica maravilla terapeútica y espero que este post sirva para dar a conocer un poco más su generosa naturaleza curativa.



Cuando me preguntan por el tratamiento de un tumor maligno por medios naturales, no es que pretenda escurrir el bulto, pero de inmediato mantengo la postura de que es el oncólogo quien decide. Aparte de ello y si el especialista lo permite, se pueden administrar tratamientos naturales coadyuvantes que son de gran ayuda.
Sólamente he tomado el camino directo, cuando alguien me ha pedido ayuda porque los caminos oncológicos han sido cerrados y el desahucio médico es evidente. No voy a ofrecer datos concluyentes, que más quisiera yo. Pero si puedo afirmar que he visto mejorías impresionantes, otras que desgraciadamente fueron preludio del... y otras ocasiones en las que poco o nada se podía hacer ya.
Nuca se ha de arrojar la toalla, esto si que lo puedo asegurar.

Afirmar que con plantas medicinales se puede curar el cáncer, es realmente arriesgado. Si es cierto, que existen hierbas que no solo enlentecen el crecimiento del tumor, sino que alivian notablemente los síntomas.
Una de ellas es la CELIDONIA (chelidonium majus):


  • Se utiliza la planta entera y el látex, por su contenido sobre todo en alcaloides posee propiedades antiespasmódicas, coleréticas y colagogas, hipolipemiante (ac. chelidónico), sedante del SNC, hipnótica, analgésica y antitusivo de acción central. Antiasmáticas, antivírico y antimitótica (sanguinarina y chelidonina).



  • Se utiliza en uso interno en disquinesias de vías biliares, bronquitis, asma, tos irritativa, etc.



  • Su jugo es cáustico y se utiliza en uso externo para ayudar a cerrar heridas y contra verrugas, callos y tumores. A grandes dosis, la ingestión de la planta fresca y del látex, provoca somnolencia, paralisis de las terminaciones nerviosas sensitivas y bradicardia. Es conveniente darla mezclada con otras plantas, nunca sola por su toxicidad y no administrarla a dosis elevadas durante mucho tiempo (citotóxico a grandes dosis debido a la coptisina).



Pero no nos alarmemos por sus propiedades tóxicas y recordemos el dicho, que por otra parte es una verdad innegable: "El veneno no existe; el veneno está en la dosis."
Vamos a ver un remedio natural específico para los tumores malignos muy antiguo y que en ocasiones resultó satisfactorio en base a mi experiencia. Esto no quiere decir que sea algo infalible, pero que está ahí y podemos utilizarlo. Eso si, siempre con la autorización de un facultativo que será el que dictamine si lo permite o no, en base a la posible terapia oncológica que nos administren.

Claro que hay ocasiones que tristemente desembocan en un desahucio médico y entonces si que nos agarramos a un clavo ardiendo, ¿verdad?. Pues la celidonia, no nos va a quemar y por contra siempre nos va a ofrecer la posibilidad de mantener viva esa lucha. Vamos a ver como:

PREPARACION:

 Necesitaremos 20 gramos de extracto fluido de celidonia.
- Para obtenerlos necesitamos la planta entera, aunque NO USAREMOS LA RAIZ..AHORA.
- trituraremos con la batidora o licuadora la suficiente cantidad de hierba fresca, (recuerda, sin la raíz)hasta conseguir esos 20 gramos. Podemos añadir un poquito de agua hervida en el proceso para facilitarlo.
- Una vez obtenido, lo colamos con filtro natural.
- Ahora tomemos ALCOHOL ETÍLICO DE 60 GRADOS. Nos hacen falta 80 gramos del mismo.
- Mezclamos bien y listo.

DOSIS: 
una cucharadita en un poco de agua azucarada (azúcar moreno mejor) TRES VECES AL DIA.




Y si recordais, dijimos que la raiz no la empleábamos ahora. Bien, pués ya toca:
-Solamente emplearemos la raíz si el tumor maligno que padecemos está localizado perfectamente a nivel superficial.
- Y emplearemos así mismo más celidonia fresca con el mismo proceso de antes pero sin ALCOHOL alguno.
- Esto es aplicaremos como si de un ungüento se tratase el mismo, sobre la zona localizada tres veces al día.

AHORA BIEN:
el jugo de la celidonia, es tóxico como ya hemos dicho. Es por ello que no lo aplicaremos con las manos. Usaremos discos de algodón, gasas o guantes, para evitar que pueda producirse una dermatitis. Al aplicarlo sobre nuestra piel podemos sufrir estos síntomas, pero esta es una característica de la hierba que hay que asumir. Si tenemos en cuenta los beneficios que puede reportarnos, bien merece aceptarla tal cual es.
Como refuerzo a cualquier tratamiento recomiendo decocciones de RAIZ DE BARDANA (hervir durante 10 minutos a fuego lento, colar y endulzar con miel de romero) para un vaso de agua. 3 veces al día.

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